martes, 7 de junio de 2011

Calentando motores

Regreso al blog después de afrontar un mes sin competiciones para dejar respirar a la mente y al cuerpo. Después del éxito moral de la Media de Gijón y tras siete meses de entrenamientos, era necesario hacer un paréntesis antes de afrontar con ganas la última etapa de la temporada.

¡Pues bien! el pasado domingo volví a la carga. Elegí la I Carrera Solidaria Santander entusiasmado por la idea de estrenar la zona de Madrid-Río como una dosis de motivación extra. Sin embargo, la organización no tuvo siquiera la deferencia de comunicar por mail el cambio repentino en el recorrido a escasas 24h de la celebración de la carrera. Un cambio radical que nos llevó a correr por la zona más fea de la Casa de Campo (carril bici) 9.500m en una carrera que, a priori, era de 10km; y con un caos absoluto en la organización, pues el curso de la carrera de 10km coincidía con la de 5km en distinto tramos… Un despropósito, francamente.


Esta vez resulta muy fácil resumir cómo fue mi carrera: 2km con el grupo de cabeza + 8km solo. Soporté el tirón de los dos primeros kilómetros en pendiente ascendente por la Avda de Portugal siguiendo la estela de Eduardo Callejo y del triatleta José Almagro, que llegaron en segunda y primera posición, respectivamente. Pero poco más pude aguantarles, pues aceleraron de tal forma que me resultó imposible seguirlos. No obstante, y a pesar de viajar solo, tenía la certidumbre de ocupar la tercera posición y sin serias amenazas por detrás.


Carrera dura, fea, caótica e inquietante, porque a la altura del km 5 me crucé en dirección contraria a un grupo de corredores con dorsal que me invitó a unirme a ellos pues “iban en la dirección correcta y yo era el que iba mal”... ¿¿¿¿Mandee??????. Y sí, soy muy ingenuo, pero pensé que sería mejor seguir a los primeros puestos de carrera porque los ojos de la organización estarían puestos sobre ellos. Lo más curioso es que nunca más se volvió a saber del extraño grupo, ni siquiera una vez en meta y a posteriori… chun chun ¿delirio?

Ahora bien, a falta de un kilómetro y medio para llegar a la meta, miré hacia atrás y vi demasiado cerca a un atleta, algo que hizo ponerme en alerta hasta atravesar el arco de llegada en 33:34 y en
tercer lugar de la general. Así las cosas y a pesar de mis malas sensaciones, subí a recoger mi trofeíllo y tan contento, oiga.


Dejo aquí la clasificación y el también caótico vídeo de llegada a meta

¿Y… ahora? Ahora toca correr, casi por primera vez, en pista. Hasta finales de julio trataré de compaginar algunas carreras populares con pruebas de 1.500m y 5.000m. No tengo ninguna pretensión, pues no me atrae el tartán, ni las vueltas ni los finales agónicos. Además, creo que no es lo mío, pero habiendo conseguido más de lo que esperaba esta temporada, trataré de aprender y de “divertirme”. ¡A JUGAAAR!

1 comentario:

  1. por qué dices que llegas tercero si en el vídeo se ve cómo te ganan los niños ?¿?

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