sábado, 18 de junio de 2011

Primera incursión en pista

Llegado el mes de junio, he tenido la oportunidad de sacar las zapatillas de clavos para cuasi perder mi virtud en la pista. Sobra decir que no colma mis pretensiones en esto de correr y que, naturalmente, no es lo mismo correr un "milqui" que un "cinco"-pues este último se adapta mejor a mis características-, pero como de toda nueva experiencia, algo, poco o mucho aprenderé.

1.500m/10 de junio/Majadahonda

Al no poder acreditar marca me vi relegado a correr en la última serie, aquella en la que cada corredor es “de su padre y su madre” y en la que resulta imposible encontrar una referencia dada la disparidad de las marcas. En cuanto a mi actuación, me vi bien de sensaciones, sin pinchar en ningún momento, pero sin la chispa ni el cambio propios del medio fondo. No quedé en absoluto satisfecho con la marca -04:32- pues esperaba estar, como mínimo, por debajo de los 04:30. El medio fondo, desde luego, no es lo mío, pero aplazo este objetivo para el 9 de julio cuando participe en el Meeting de Madrid.

5.000m/17 de junio/Majadahonda

De nuevo me encuentro en una serie con corredores que no han acreditado marca y no tengo ni idea de lo que me voy a encontrar. Tras el pistoletazo de salida visualizo perfectamente cuál es mi lugar, que no es otro que la rueda de un atleta del Pozuelo-Mapoma, pues delante se han ido tres corredores que están claramente por encima de nosotros. Las primeras vueltas marchan bien, pues me encuentro cómodo y relevo a mi compañero porque creo que esto de llegar a meta hoy va a depender del trabajo de los dos.
A partir del km 2 se unen por detrás otros dos corredores que, aunque son capaces de aguantar ahí colocados, en ningún momento pasan a llevar el peso de la carrera en la cabeza del grupo. Así las cosas, y a pesar de ir ya sufriendo, me pongo en cabeza nuevamente con la intención de colaborar con el atleta del Mapoma.


Es entonces cuando logramos dejar a los otros dos atletas, pero a falta de 2 vueltas éste decide irse y apretar y yo no puedo hacer otra cosa que aguantar y mantener el ritmo que llevo que ya lo mío me cuesta. A falta de una vuelta y ante la amenaza de los dos corredores que siempre estuvieron detrás, trato de aumentar la frecuencia de zancada y termino el trabajo con una última recta en la que trato de esprintar al máximo. Finalmente paro el crono en 16:42, 4 segundos por detrás del tercero y aventajando al quinto en 3 segundos. Quedo, por tanto 4/16 en la serie.


Dadas las circunstancias de la carrera de hoy, creo que es un resultado simplemente aceptable. Pensaba que sería sencillo extrapolar las marcas de los parciales (en el km 5) de otras carreras en ruta a la pista, pero ni la adrenalina, ni el tedio de las vueltas, ni el trabajo de los ritmos funcionan de la misma manera. Creo que puedo correr más rápido que a 3.20 en un 5.000 con un mejor estado de forma y con un grupito majo de un nivel similar. Ojala se cumplan estas premisas en la próxima cita con la distancia, que será, si todo va bien, en el Campeonato de Madrid Absoluto del próximo 16 de julio.

Aquí se pueden ver las clasificaciones

martes, 7 de junio de 2011

Calentando motores

Regreso al blog después de afrontar un mes sin competiciones para dejar respirar a la mente y al cuerpo. Después del éxito moral de la Media de Gijón y tras siete meses de entrenamientos, era necesario hacer un paréntesis antes de afrontar con ganas la última etapa de la temporada.

¡Pues bien! el pasado domingo volví a la carga. Elegí la I Carrera Solidaria Santander entusiasmado por la idea de estrenar la zona de Madrid-Río como una dosis de motivación extra. Sin embargo, la organización no tuvo siquiera la deferencia de comunicar por mail el cambio repentino en el recorrido a escasas 24h de la celebración de la carrera. Un cambio radical que nos llevó a correr por la zona más fea de la Casa de Campo (carril bici) 9.500m en una carrera que, a priori, era de 10km; y con un caos absoluto en la organización, pues el curso de la carrera de 10km coincidía con la de 5km en distinto tramos… Un despropósito, francamente.


Esta vez resulta muy fácil resumir cómo fue mi carrera: 2km con el grupo de cabeza + 8km solo. Soporté el tirón de los dos primeros kilómetros en pendiente ascendente por la Avda de Portugal siguiendo la estela de Eduardo Callejo y del triatleta José Almagro, que llegaron en segunda y primera posición, respectivamente. Pero poco más pude aguantarles, pues aceleraron de tal forma que me resultó imposible seguirlos. No obstante, y a pesar de viajar solo, tenía la certidumbre de ocupar la tercera posición y sin serias amenazas por detrás.


Carrera dura, fea, caótica e inquietante, porque a la altura del km 5 me crucé en dirección contraria a un grupo de corredores con dorsal que me invitó a unirme a ellos pues “iban en la dirección correcta y yo era el que iba mal”... ¿¿¿¿Mandee??????. Y sí, soy muy ingenuo, pero pensé que sería mejor seguir a los primeros puestos de carrera porque los ojos de la organización estarían puestos sobre ellos. Lo más curioso es que nunca más se volvió a saber del extraño grupo, ni siquiera una vez en meta y a posteriori… chun chun ¿delirio?

Ahora bien, a falta de un kilómetro y medio para llegar a la meta, miré hacia atrás y vi demasiado cerca a un atleta, algo que hizo ponerme en alerta hasta atravesar el arco de llegada en 33:34 y en
tercer lugar de la general. Así las cosas y a pesar de mis malas sensaciones, subí a recoger mi trofeíllo y tan contento, oiga.


Dejo aquí la clasificación y el también caótico vídeo de llegada a meta

¿Y… ahora? Ahora toca correr, casi por primera vez, en pista. Hasta finales de julio trataré de compaginar algunas carreras populares con pruebas de 1.500m y 5.000m. No tengo ninguna pretensión, pues no me atrae el tartán, ni las vueltas ni los finales agónicos. Además, creo que no es lo mío, pero habiendo conseguido más de lo que esperaba esta temporada, trataré de aprender y de “divertirme”. ¡A JUGAAAR!