Tras la Media de Getafe en enero no había vuelto a competir, especialmente como parte de la preparación de un objetivo. Sin embargo, en estas tres últimas semanas he disputado 3 pruebas cortas consecutivas de 5km para sumar entrenamientos de calidad, aproximarnos al ritmo buscado en los 10km y verme de nuevo en carrera peleando.
Cada carrera ha reunido distintas características técnicas y de exigencia, por lo que hemos cerrado tres semanas bastante completas.

Una semana después acudí a los 5km Carné Joven Contra la Violencia en Alcorcón, organizada por mi último club y al que espero volver para la próxima temporada. Con salida y meta en el Estadio de atletismo, y a la vista de que se trataba de una carrera "tirando" a llana, tenía claro que tenía que y quería correr "rápido". Cuando abandonamos el estadio observo que algunos peces gordos correrían los 10km e irían más despacio así que me voy hacia delante con determinación (tal vez la esté cagando). Llegados al km 3 observo de refilón en una rotonda a un corredor que no está demasiado lejos de mí. Me centro en no perder la frecuencia y en no pensar. Parece que hoy también me van a dejar llegar primero a meta y una vez giro para entrar al estadio, compruebo que nadie me lo va a poner difícil en la parte final.
Siempre es un gustazo ganar y más en un estadio y rodeado de tu familia. El segundo corredor llegó 15 seg. después y corrí a 3:22 min/km yendo solo. Me quedo satisfecho. La determinación sí funcionó y la recompensa fue muy grata: la felicitación y entrega del premio por parte de Pablo Villalobos (incluyendo un móvil)
"... Y al tercer día" la lluvia, el aire y por ende el barro, dispusieron las condiciones preliminares de la carrera de 5km de la Carrera popular de Majadahonda. Una mezcla de asfalto, barro, repechos y pistas de bajada del todo explosiva como entrenamiento. Bien podría entonar el "yo no quería pero ellos me obligaron". Unos cinco galgos se precipitaron en la salida y uno, que al menos de cierto instinto competitivo no adolece, se puso a seguir su estela, con un primer km cuesta abajo a 2:56 (!!!) en el que cada uno encontró su sitio.
David Colishaw del AD Marathon impuso un ritmo inasequible para los demás, pero en mi caso y como participante en la carrera corta y no en la de 10km no podía hacer otra cosa que intentar seguirle. Sin embargo la diferencia con él se fue incrementando y yo cada vez sufría más. Los kms 2 y 3 fueron aceptables en 3:25, pero los kms 4 y 5 fueron francamente duros, especialmente por la abundancia de repechos repletos de barro... Una auténtica pista de patinaje. Y encima no dejaba de escuchar los pasos de alguien por detrás! Mi sorpresa fue mayúscula al visualizar la meta con una cinta... Colishaw corrió finalmente el 10km y por tanto, y tras ver que mi perseguidor no amenazaba mi posición, me encontré siendo el ganador, otra vez, de la carrera corta.. ¡¡Qué subidón!!!
Una racha ilusionante que espero se traduzca en un buen resultado en la próxima edición de la Carrera del Agua el 10 de mayo.