La crisis del mundo real me está volviendo loco. Desnortado,
uno se pregunta si han servido de algo tantos años de preparación y trabajo
cuando estos no se traducen en una mínima apuesta de futuro. Qué bonito es el atletismo que, en ese
panorama de desconcierto, te anima a creer que el esfuerzo puede(*) traer consigo
una emocionante recompensa y te invita a pensar que las cosas pueden
cambiar -a mejor-.
7:00am. Vallecas, metro, Atocha, cercanías, Chamartín, tren,
Santander, bus, Laredo… ¡Y no he comido aún! Monta un pic-nic en un
banco de la calle, recoge el dorsal, pilla un taxi hasta el hotel (en la
“montaña”). Son las 15:30pm y quedan apenas dos horas para que comience la
carrera. Locura.
Pese a llegar con el tiempo justo, la hora previa al pistoletazo de salida se nos hace eterna. A mí y a la troupe que encabeza un Fran muy mentalizado para lograr su meta. Como la de tantos, es nuestra primera vez aquí y sopla un aire en Laredo que nos inquieta. Aún así, hoy hemos venido aquí porque queremos correr más que nunca.
Pese a llegar con el tiempo justo, la hora previa al pistoletazo de salida se nos hace eterna. A mí y a la troupe que encabeza un Fran muy mentalizado para lograr su meta. Como la de tantos, es nuestra primera vez aquí y sopla un aire en Laredo que nos inquieta. Aún así, hoy hemos venido aquí porque queremos correr más que nunca.
| ¡Qué se salve quién pueda! Jesús A. Gutiérrez |
Por error, deduzco, de la organización, me dan un dorsal que
no forma parte de los números 1-200, que tienen un cajón destacado. Me pongo
por tanto en la primera fila de “el resto” (200-1400), pues para estas cosas
soy un poco pavo y no me gusta saltarme las reglas. Cuando retiran la cuerda consigo ponerme detrás
de
Fran y Arturo, pero aún así, y una vez que suena la pistola, me desvío a la
derecha y comienzo a pasar a mucha gente, ya no porque esté muy nervioso, es porque
ese no era mi sitio. Esto me hace tener que esquivar gente hasta llegar al km 1
en 3:10 y poco después acoplarme en el grupo que encabeza Sergio Fernández
Infiestas, que a posteriori leí que iba a por el récord del mundo de su
categoría de veteranos en 32´pelados.
En este grupo voy algo forzado, pero sé que en ello tiene
que ver mi calentón inicial. En él viajan más de diez atletas, entre ellos
David López, referencia muy valiosa para mí. Sin embargo, al paso por la
primera vuelta, mi ritmo se resiente y cuando atravesamos el km 5 observamos que el
reloj indica 16:05 -mi idea era pasar en 16:15-. A partir de ahí y hasta la
meta no me separaré de Carlos Barrero, del CAT Alcorcón, cuya estela me
permitió llegar a meta a un ritmo constante. El viento es molesto y hace daño en las dos
direcciones que prevé el recorrido. Trato de ponerme en cabeza y tirar para colaborar, pero los
otros dos o tres atletas están más fuertes que yo.
La gran avenida que trae de vuelta a meta se hace interminable.
Hay muchísimo público. Mi cuerpo va al límite, mis pensamientos se atropellan.
En el km 9 miro al reloj: 29.28. Mis piernas tienen que correr en menos de 3:30 el
último mil para conseguir casi un sueño. Corro, corro, damos la vuelta al circuito
y estamos ya en la última recta. Me pasan dos corredores que van a terminar a un ritmo explosivo. Consigo ver el marcador
y llego a dudar de si seré capaz. Esto ya se acaba y ahora sí, ya estoy seguro
de conseguirlo. Esto me parece una burrada, es demasiado.
(En este punto, os invito a mimetizaros con mis pensamientos pulsando play a mi tema favorito de siempre:)
Lo he conseguido y no puedo estar más feliz. Echo de menos
poder abrazar a alguien que sepa lo que esto significa para mí. Me he dejado hoy
la vida corriendo, he venido soñando con una marca, se ha trabajado para ello y
se me regala un tiempo que aún me cuesta creer. No puedo evitar acordarme de
los años 2006, 2007, 2008 y 2009, cuando clavaba meridianamente todas las
carreras de 10 km en 35:4X. Estaba fervientemente convencido de que ese era mi límite y de
que no había más. Por eso siento que es un regalo amar este deporte y conseguir
esta marca de 32:46, 3 minutos por debajo de aquella. Esto me empuja a pensar
que en la vida no se puede perder la esperanza, que se puede volver al camino o
comenzar uno nuevo que nunca, de verdad, nunca, hubiera sospechado. Necesitaba
esta victoria moral.
Gracias por vuestros ánimos. Fue un placer también compartir nervios y reflexiones posteriores con compañeros en liza. Y gracias,
Héctor&JV&Dani: la guinda final del pastel que ha sido este finde.
*Clasificación, puesto 68º en una apabullante lista de nombres y tiempos.
*El vídeo de llegada (con pelea que llega a las manos entre juez y fotógrafos)
Haciendo repaso, y si el año pasado terminamos La Carrera del Agua con MMP en 33:51, esta temporada de 10km, con una primera parada en la SSVI y unos muy especiales 33:22 MMP, se termina
en Laredo con 32:46 MMP (32:41 real). Imposible seguir a Marta, por cierto, que
se marcó un impresionante récord de España de 10km ruta. Bravo.
En quince días, la primera media maratón del año: la
Vig-Bay, Gran Bahía Vigo-Bayona.

