domingo, 18 de diciembre de 2011

Como en casa


Última cita de 2011 con el cross. Mañana de diciembre a pleno sol para recorrer 6km y de la mejor forma posible: en la Dehesa de la Villa, el parque en el que he crecido y uno de mis rincones favoritos de la ciudad. Además, traía conmigo muy buenos recuerdos y sensaciones de la edición pasada junto con un siempre agradable reencuentro con caras conocidas como las de Tuko, Gorka o Javi.

Suena el silbato y espantá generalizada: hoy salen todos desbocados y yo aún estoy frío. Decido no cebarme nada más empezar y que la carrera nos ponga a cada uno en nuestro sitio. Y así, llegados al km 1 he adelantado a cinco corredores y voy quinto a la altura de El Cerro de los locos. 
Por delante, Gorka se ha despegado del grupo de tres que va en cabeza y que se antojan inasequibles para mí. Me acerco a Gorka y al paso por la primera vuelta la inercia de una bajada algo pronunciada hace que ahora me coloque delante de él. Al paso por el km 3 ya se nota en el ritmo de carrera la incidencia de las curvas cerradas y la “pupa” que hace la subida tendida que hay en dirección de vuelta al punto de salida/meta.


Entre tanto observo que Mariusz, que va en tercera posición, se ha descolgado y cabalga en solitario a unos 150m por delante de mí. Por mi parte, he logrado distanciarme algo más de mis perseguidores, entre los que ahora se encuentra también un Menorca, ¡pero no me fío un pelo de ellos!

Comienza la tercera y última vuelta y recibo otra vez los ánimos de mi familia. Ahora sólo pienso en resistir y aguantar para asegurar el puesto.  En volandas me dejo llevar en las bajadas con mi “armonioso” braceo y mi sempiterna rigidez de tronco, otrora criticada (por favor ¡soy sólo una pobre víctima de la culminación de millones de años de evolución de homo sapiens felizmente erguidos!)

Ya queda menos de un kilómetro y por atrás se anima la fiesta. Sospecho que vienen de menos a más pero sigo mirando hacia delante mientras escucho pasos y respiraciones cada vez más próximas (¡cojetá!).  Trato entonces de “aumentar” la frecuencia en la última recta y a escasos metros de la meta, ya sí, giro la cabeza y compruebo relajado que mi cuarto puesto no se ve amenazado. ¡Nunca había puesto tantas ganas en defender una medalla de chocolate!


No consigo igualar el tercer puesto de 2010, pero hoy me siento bien a la vista, sobre todo, del nivel que había. Además, la organización ha sido muy generosa con los primeros atletas llegados a meta. A partir de hoy quedan 13 días para el primer gran objetivo del año. Y sólo de pensar en Vallecas me entran las cosquillas... 

Feliz navidad.

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Entre el público, un tipo ya mayor asoma la cabeza. Sorprendido, pregunta a otro extraño qué es esa vaina que han montado esta mañana en el bosque por el que camina casi todos los días. Lleva unas gafas de sol con cristal de color oliva y se hace acompañar por un bastón y una mochila... Es un hombre terco que me descubrió lo que era la desidia de caminar hasta la extenuación sin imaginar que, algún día, no podría reprimir un absurdo deseo de correr.

Por último, dejo aquí la secuencia en la que Anna y Otto (de Los Amantes del Círculo Polar Ártico) se adentran corriendo en el mismo pinar.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Tradicionalmente nuevo



El pasado domingo acudí a La Elipa para correr un cross de casi 6km en su  -¿desconocido?- Pinar,  que no es otra cosa que un amable y sinuoso espacio verde que desafía al también intrincado y enmarañado nudo de carreteras que lo cerca. La Asociación de Vecinos de la Elipa lleva muchos años haciendo de esta celebración deportiva una reivindicación para salvar ese trozito de bosque. Así, todos los corredores llegados a meta, reciben un pequeño pino listo para plantar. Y no me pueden caer mejor.  

A pesar de llegar con tiempo, sólo calenté durante 5 minutos porque la organización resolvió a última hora la cola de personas que esperaban para inscribirse en tiempo récord.
La salida, cuesta abajo y con un giro a la izquierda a los 20m, desató la locura entre el enjambre de corredores, que se lanzaron para estar bien colocados a pesar de que no había grandes problemas de estrecheces en los caminos.  

Durante los primeros 400m trato de buscar mi lugar, que adivino estará detrás del grupo de cabeza, que en esos momentos está integrado por 10 corredores…. Y menos mal que no me moví de ahí: antes de completar la primera vuelta se fueron cayendo del grupo 4 ingenuos kamikazes; ¡Sayonara!.

José Félix y Mariusz Turczyn se tutean en la parte delantera. Termino mi primera vuelta y después de alcanzar a un corredor pinchado, ya veo descolgados a tres corredores. Toca una larga zona de subida y veo como otro atleta se queda, literal, en la cuesta. Pocos metros más adelante se encuentra un corredor del Bikila que está sufriendo también mucho. Sin pensarlo y coincidiendo con su momento de crisis, les adelanto a pesar de no ir sobrado para remachar ese ataque y evitar que quieran seguirme. 

El carril bici invade injustamente una parte del recorrido
Más cuestas y más curvas cerradas. Sigo sin mirar hacia atrás y la carrera ahora exige  sortear a los doblados, que no son pocos. Muchos leen en mi espalda “Vicálvaro” y me animan :) Mi padre me jalea y me recuerda que voy 4º. Giro el cuello y no hay nadie que suponga una amenaza. En todo momento veo al tercero, que va igual de descolgado que yo pero al que no voy a dar alcance. 

Y así, y a pesar de descubrir a posteriori que un fortísimo Franrun venía como un cohete por detrás, terminando con algo de entereza llego a meta en 4º lugar, que a la postre sería también un 2º puesto sénior por detrás del atleta polaco. Algo para estar muy, muy contento.

Creo que venir a la Elipa ha sido un acierto porque me ha ayudado a reforzar las sensaciones de Llodio y el resultado me invita a pensar que vamos por el buen camino. Y esa certidumbre es justamente lo que necesito. 

Mención especial para Pedro Sanz, compañero de fatigas que obtuvo trofeo en su categoría; para los también vicalvareños Raúl y Gerardo; y para Javi G.C.  -o cómo correr 4 crosses en 14 días (¡!)-, que está progresando a base de bien (¡y de cross!).  ¡Ah! y para Mariusz, que reclamó el error en las clasificaciones en beneficio de ambos.

martes, 29 de noviembre de 2011

Llodio: un plan serenamente pergeñado

Hasta hace unos meses el nombre de esta localidad alavesa traía asociados en mi mente un sinfín de pinceladas e imágenes personales. Y desde luego, no me imaginaba corriendo por allí.
De este cross se ha hablado por su dureza, por la belleza del paisaje en el que se enmarca o por ser una de las pruebas de campo a través con mayor reconocimiento en el panorama atlético -en la presente temporada forma parte del calendario de la European Athletic Association-.


El pasado domingo estuve en Laudio-Llodio para contemplar con mis propios ojos el espectáculo que inspira ese lienzo verde otrora marrón.  Porque, felizmente para mí, el piso estaba firme y sin apenas barro, pero con su natural e inestable trazado. En el aire se respira tradición y huele a escuela, pero esto no es óbice para la llegada de nuevos aires: el nuevo tartán de Mondo, con sus características calles azules, matizan ahora el escenario de antes.

Tuve la suerte de traer conmigo a dos camaradas de lujo que me esbozaron, desde antes, algunas peculiaridades del circuito. Mon y Míguel me hablaron especialmente (…¿bien?) de las terroríficas cuestas. Llevan años subiendo desde Madrid para no perderse la función.  Y en esta ocasión, yo también decidí “descender” al “infierno del norte”.



Aupa Vikálvaro



Sal rápido pero con prudencia; ten cuidado con los badenes; con clavos del seis, basta; en la pista podrás recuperar el resuello; sube, baja y sube todavía más; serpentea  y gira 180º; frena en la curva y vuelve a correr; por ahí no, que hay barro;  llega hasta el final y no podrás frenar.

Y después de todo, me alegra contar que corrí bien. Encontré buenas sensaciones y estoy recuperando la confianza después de esta tercera prueba de la temporada. En carrera perdí dos puestos y fui bastante regular, sintiéndome especialmente cómodo con la dureza del recorrido que,  pienso, se adapta mejor a mis características que un perfil especialmente llano y rápido.


Tras 8 semanas de entrenamiento y una mejor asimilación, completé los casi 9.800m en 35:29, ocupando el puesto 32/67 en la categoría absoluta. Me quedo, además, con el positivo dato del 1´20” que me sacó Mon, del que considero que sólo un finísimo escalón le separa de la élite -otra cosa bien distinta sería hablar de lo que Ramón García de los Huertos representa en el panorama madrileño-

En definitiva,  allí arriba también se reunió una parte de la élite internacional y nacional del cross, pero los fantasmas de Atapuerca no decidieron aparecerse. 

*Vídeo de la carrera retransmitido por TDP (min 1:37 y min 3:40 de la grabación)

jueves, 17 de noviembre de 2011

"¡Qué vienen los negros"!


Como cada vez más asiduo al campo a través y después de disputar todos los crosses  que componen el circuito universitario madrileño, uno siempre  persigue nuevos retos. Así, en la presente temporada, planteada desde su comienzo con el objetivo de construir una buena base, realizaría un par de paradas en el mes de noviembre para disputar dos crosses de “los chulos”, de los que forman parte del calendario ANOC.

Me hacía especial ilusión subir a Burgos a correr en Atapuerca y así, de paso, visitar los yacimientos arqueológicos. En pocos años el cross de Atapuerca se ha convertido, a juicio de muchos expertos y atletas, en uno de los mejores del mundo debido, en parte también, al apabullante nivel de sus participantes. Así las cosas, ahí me presenté yo (…), jaj.

Alentado por varias personas me inscribí no sin albergar ciertas dudas ante la posibilidad de que me doblaran los primeros.  Y dado que el cross pertence  al prestigioso circuito de la IAAF, si un atleta es doblado queda, irreversiblemente y según el reglamento, descalificado. Y así, después de disfrutar de la prueba femenina y de calentar adecuadamente, me pasé a la cámara de llamadas. No podría enumerar aquí el listado completo de atletas que allí estaban, pero para cualquier aficionado, lo que allí contemplé es todo un caramelito. Abrumador.

                                                                                                                 by Josluga
¿Y cuál fue el motivo de mi desazón posterior? no fue otro que la sensación de no encontrarme bien en ningún momento de la carrera. Salí a mi ritmo y mantuve el promedio de 3.30m/km durante casi toda la carrera pero, esta vez, no lo conseguí.  Me vi atascado y como dato anecdótico, los cuatro corredores que sobrepasé en carrera se fueron retirando después (¡!) de tal forma que yo arrastraba la responsabilidad de ser el maldito último pelo de la cola del león. Pero yo a lo mío…

                                                                                                                 by Josluga
Sin embargo, cuando llevaba recorrida casi la mitad de mi cuarta y penúltima vuelta, el speaker anuncia que al paso por su última vuelta un grupo muy destacado de cinco corredores que encabeza la prueba acaba de romper el ritmo y que se desatan definitivamente las hostilidades. ¿Para qué queremos más? Me considero medianamente fuerte de mollera, pero no querríais saber lo que es “la cojetá” y la ansiedad que le entran a uno cuando no sólo sabe que le pisan los talones unos auténticos máquinas, sino que se ve asediado por la algarabía del público: “¡venga, qué vienen!”, “¡ehhh qué te van a doblar”, “¡Cuidado, qué vienen los negros!”... ¡Pesaos, no me estáis ayudando nada! arrrggg.

Pero a sólo 200m de territorio "seguro" y en medio del ataque final de los africanos, me veo... D-O-B-L-A-D-O. Yo y los tres atletas que iban por delante en una distancia, además, cortísima. Y sí, Teledeporte se encargó de dejar testimonio gráfico de la jugada, para más escarnio público jaja.

Captura del momentazo en TV
Así pues, recorrí 7.600m en 27 minutos aproximadamente. Acabé bastante desanimado al no poder evitar comparar mi estado de forma con el mejor que, creo, puedo tener. Pero estoy tratando de sosegar esa impaciencia. Y mi familia tampoco me quiso linchar por el viajecito a Burgos “en vano”, ya que empleamos el día en visitar lugares muy interesantes. Me dicen que me anime pensando en que me dobló el Campeón del Mundo de cross y su pandi de medallistas olímpicos. Pero yo quiero la revancha. 
Próxima cita, ¿Llodio?

sábado, 29 de octubre de 2011

Como quintales, las piernas


He REGRESADO. El pasado domingo acudí a Ciempozuelos para disputar su carrera de 10km, que discurre por un circuito de dificultad medio-baja y que visita las zonas céntrica y periférica del municipio.  


Último repecho antes de cruzar la meta
Y habiendo acumulado sólo tres semanas de preparación,  ¿por qué fui hasta allí?. Quería respirar el ambiente festivo y competitivo típicos de los domingos de carreras. Este comienzo de temporada se me está haciendo muy duro: pesas, ejercicios de fuerza, circuitos oberones, más pesas, otras tantas cuestas y muchos kilómetros.  Estamos tratando de construir  la mejor base para acometer de manera efectiva retos venideros, especialmente en el campo a través, pero no puedo ocultar la incertidumbre que me provoca el hecho de sentir mis piernas todo menos livianas. Pero oiga, ¿esto hasta cuándo?.

Si bien no iba preocupado por los tiempos, ya antes de llegar allí había imaginado que no habría un gran nivel habida cuenta de la cantidad de carreras que se celebraban ese finde en Madrid- más de media docena- Sin embargo, el podio se decidió entre tres atletas que corrieron por debajo de 35 minutos.



Sensaciones posteriores: desecho
 y pa chopped
Durante la primera de las dos vueltas que debíamos completar, soporté el ritmo del grupo perseguidor -compuesto por unas ocho unidades, entre ellas el que suscribe-, pero al paso por el km 5 éstos tiraron y me quedé solo en medio de la nada. No podía ir a más porque mis piernas no podían y estaban bloqueadas. 
Finalmente, entro en meta en 35:48 y en 10º posición, siendo a la vez 6º sénior. Bien, porque en la segunda vuelta nadie me adelantó; mal, porque necesite más tiempo para cubrir la segunda y última mitad.

No me gusta correr con esta sensación de lastre.  Voy a esperar 2-3 semanas para volver a ponerme un dorsal y comprobar, ya entonces, la evolución en la preparación.


¡Un saludo!


martes, 18 de octubre de 2011

Recuerdos del frío


Hace unos días descubrí la original y siempre agradecida campaña publicitaria del próximo maratón de Valencia. En los distintos sketches se puede contemplar el asombro generalizado ante un hombre que es capaz de correr sobre las aguas.

La luz del verano se apaga y el otoño nos va marcando el camino hacia el invierno, aunque ya se sabe que en Madrid, que está situada en una zona interior, son frecuentes los repentinos y extremos cambios de temperatura. Con todo, y cuando pienso en bajas temperaturas, no puedo evitar traer a la memoria los días en que yo, también, corría sobre el agua… helada.

Clavos,  pa´que os quiero, si tengo alas para volar











Durante mi estancia en Praga entre 2008 y 2009 como estudiante Erasmus, se me fue, sinceramente, la pinza. Decidí no dejar del todo mis entrenamientos y dedicaba entre 4 y 5 días a la semana a correr un poquito en un bosque enorme situado en el sureste de la ciudad, junto a la residencia en que vivía en el barrio de Hostivar. Un precioso lago y un terreno irregular rodeado de naturaleza.

Correr a -10º C se convirtió en algo anodino durante aquel invierno. Trotar sobre la nieve y el hielo, también. Y acostumbrarse a las miradas de reprobación de los checos llevó, asimismo, muy poco tiempo. Y subrayo esto porque si hubiera de resumir lo que da de sí el ocio al aire libre de los praguenses me limitaría a señalar : uno, los perros -los aman- y dos, el esquí de fondo. Resulta lógico entender, por tanto, la forma en que censuraban mis rodajes bajo cero, a tenor también de la tantas veces testada incapacidad de muchos de éstos para ser amables. Vamos, que allí no corría ni Perry.


Distrito Praha 10

Ahora bien, ¡qué sorpresa me llevé al trotar por un pequeño parque berlinés! A relativa poca distancia de Praga, las diferencias culturales se acentuaron al comprobar que había una legión de decenas  de corredores con los últimos atuendos de marcas por todos conocidas. Lo que allí vi no era sino el contraste entre un estado occidental construido sobre el bienestar social y algunos visos de la tradición cultural de un país exsocialista. Porque una cosa es el conjunto de la sociedad y otra muy distinta las individualidades.  Y hablo, por ejemplo, del decatleta Roman Šebrle, la lanzadora de jabalina Barbora Špotáková o Emil Zátopek, todos ellos campeones olímpicos nacidos en la República Checa.

Dos próceres del deporte checo y mundial

En Praga comprobé lo que es la auténtica soledad del corredor de fondo. Mis amigos allí no entendían por qué lo hacía, y no quiero pensar los días que hubieran empleado los agentes de la policía checa en encontrar mi cuerpo serrano en caso de haber tenido un accidente, en la noche, por alguno de los escondrijos de aquel bosque. Pero la cabezonería y la satisfacción de correr mi primera San Silvestre Internacional con ese duro entrenamiento en mis piernas hicieron que el esfuerzo valiera la pena.

El invierno es duro, pero ya se sabe: la historia siempre puede ser peor.  
Y yo le preguntaría al bueno de Zátopek: con esa rasca, ¿cómo diantres te metías para el body 40 repeticiones de 400 por sesión (entre 1’10″ y 1’15″)? .


Así me recibió y de la misma guisa me despidió







viernes, 30 de septiembre de 2011

¡Muéreteee!



Papiloma invasor


Después de tres meses de ardua batalla con nitrógeno líquido, nitrato de plata y el poderoso veneno de coleoptero -Cantaridina-, me atrevo a anunciar la reciente capitulación del infame monstruo mutante que porfiaba y se agarraba con fuerza a la planta de mi pie izquierdo en forma de papiloma, arg (¡!).

Y es que el tratamiento ha sido farragoso y especialmente doloroso a última hora, cuando el podólogo se atrevió a arrancarlo de raíz tras los efectos deseados de la Cantaridina. Apoyar el pie para caminar y no sentir dolor era, simplemente, imposible. Pero parece que la historia toca a su fin.

Así las cosas, mi preparación se retrasa y comienza a partir de mañana día 1 de octubre. En el horizonte se atisba ya una temporada de cross aún por definir con detalle pero con la vista puesta en lograr mejorar mi rendimiento en campo a través y a lograr mejorar mi marca personal en 10 km. No sé cuál será el escenario, pero un año más trataremos de llegar a tope al 31 de diciembre en la SSVI.


¿Arrancamos, no?