lunes, 16 de abril de 2012

Vallekas… rules?

¡No,  no, qué va!. No es un espejismo. Atletismo y Vallecas, Vallecas y atletismo: ese binomio improbable más allá de la San Silvestre madrileña más universal. Pero el ruido que genera una competición en un día puntual del año no logra acallar las exigencias de nuestro deporte en Puente de Vallecas, segundo distrito más poblado de la capital (238.000 hab.) seguido de Latina (247.000 hab.).

En 2009, de repente, se fue la luz. En mayo desaparece el Trofeo de Primavera Villa de Vallecas, una de las míticas del calendario madrileño y en la que se regalaban a espuertas jamones, elevados premios en metálico y hasta un coche. Y llega octubre: un mes por primera vez huérfano sin la exigente San Claudio discurriendo entre sus calles y sin la verborrea del speaker perturbando el sueño de domingo.  Un mal sueño que se hace realidad días después, cuando se apuesta por última vez por la Milla Internacional de Vallecas, otrora denominada “Alberto García” y que revive a la vez un episodio oscuro que a más de uno nos cortó la digestión. 
Este último capítulo hizo saltar definitivamente el diferencial. Maltrecha y débil, sólo sobrevive la "Vallecas en Marcha", y la no competitiva Carrera del árbol.

Porque algo sí es claro: la sombra del dedo acusador recae sobre la administración local y, más concretamente, sobre la gestión de la Junta de Distrito de Puente de Vallecas y de Villa de Vallecas. Escasas luces (…), en definitiva y también, las del cuadro que se esboza en el barrio en el que vivo y en el que siempre he entrenado: una pista -la de Palomeras- sin homologar; unos 100/50km de Madrid compartidos con Moratalaz y con escasa repercusión; y la tradicional ausencia de un club de atletismo auténticamente vallecano que apadrinara ciertos designios, aunque este último apunte representa más bien una opinión personal.

Así pues, ojalá que lo de ayer no sea sólo un destello.Una asociación de vecinos que -y quiero recalcar esto-, como tantas en el pasado, ha asumido como suya la función asignada constitucionalmente a la admon. local y que no es otra que la promoción del deporte. Porque a diferencia del negocio que ha generado el boom del deporte popular, hoy sólo hemos pagado 5 euros (¡!) con chip, avituallamiento y camiseta incluidos. 
Esto es deporte popular y no “lo otro”. Los que corréis cada finde sabéis que esto es, desgraciadamente, una excepción. Y resulta muy gratificante esta noticia a la luz de la información que he querido desglosar en estas líneas.

¡…Y dicho esto! y en medio del camino hacia la Media de Albacete, la I Carrera Popular del PAU de Vallecas ha servido hoy de “agradable” apeadero.  Con alrededor de 400 corredores y sin incluir la avalancha de niños que corrieron también, se ha celebrado una carrera algo azotada por el viento que se desarrolla alrededor del Ensanche y con salida y llegada en La Gavia Centro Comercial, aunque con escasa animación en sus desiertas calles y con ciertos repechos.  


En esta ocasión mi crónica es sencilla, pues tras correr los 4-5 primeros kilómetros con el gran Eduardo Callejo -2´31 en Mapoma 2011 y con el que he charlado animadamente en carrera-, éste fue a más y yo un poquito a menos en la segunda mitad de la carrera, en la que pude asegurar mi segundo puesto general. 
Caluroso y agradecido recibimiento en meta por los allí presentes,  entre los que estaban algunos camaradas de entrenamiento -también vallecanos-, aunque terminé mermado físicamente porque el día anterior había cogido frío, con todo lo que ello conlleva, no diré más (ja). Pero, en cualquier caso, contento con el resultado y el tiempo de 34:16.


¡Hasta la próxima! ;)

lunes, 2 de abril de 2012

Gyps fulvus


¡Cómo mola correr sin presión! El boca a boca hizo que llegara a mis oídos que el principal patrocinador de los 5km -que se celebran de forma paralela a la MMM- tiraba la casa por la ventana este domingo al regalar bicicletas a los primeros en llegar a meta.

No lo escondo: fui allí cual Buitre -Gyps fulvus- a por una de las cuarenta bicis. Abril es un mes tranquilo y con pocas populares por la concurrencia de Semana Santa y la Rock"n"Roll  Maratón, así que se antojaba como una jugosa alternativa.

Nuevo idilio con mis nuevas asics voladoras
¡Vaya nivel entre los atletas! La práctica totalidad del escuadrón del A.D.Maratón y otros tantos de Canal, Canguro, Menorca… Todos comentando entre bromas el motivo que les ha congregado en esta jauría de domingo. 
Salida salvaje, también la mía, y a correr desbocado hasta Atocha como si no existiera un mañana. Comienza Alfonso XIII y ascendemos la cuesta de El Ángel Caído.  Voy a cola de un grupo de seis corredores pero, cuál es mi sorpresa cuando, tras llanear y a falta de apenas 1 km de la meta, ataco… ¡yo! Sin pensarlo me voy a la caza de otro corredor que está delante, aunque este será definitivamente inalcanzable.  

Finalmente 16:25, puesto 14º y 3:17min/km; amén de la chispa en el cuerpo  -uno endémicamente lento, el mío-, al acabar con esa fuerza. Además, una semana después de la media en Vigo, ha sido una distancia muy agradecida.


Recogeremos el obsequio en los próximos días y ya entonces podré dar fe de si se trataba o no de un ardid serenamente calculado en esta rara avis historia de depradación en el mundo de las populares.  Al fin y al cabo, las actuariales son, con respecto a mi entender, lo que la calculadora Barbara Stanwyck es al sibilino de Edward G. Robinson en Perdición.

En este punto, mi sincera felicitación a los que terminasteis la media por auténtica vocación ;)

+Aquí la clasificación

PD: Albacete será el escenario escogido para disputar su Media Maratón el próximo 13 de mayo. Tengo un reto.

martes, 27 de marzo de 2012

A miña carreira no Vig-Bay

El pasado finde viajé hasta Vigo para correr la primera media maratón de la temporada. Nunca había estado en Galicia y éste fue uno de los principales alicientes para correr allí. Además, me atrajo mucho el concepto que de esta carrera se ha elaborado. Un nombre propio con personalidad, la singularidad de unir dos poblaciones a través de una carretera que serpentea la costa, y un producto  de calidad en un mercado no tan saturado como el madrileño. Así, la Vig Bay es la media maratón más importante de Galicia y reúne a más de 4.000 corredores.

Las  molestias en el psoas que me dejó Laredo fueron desapareciendo y me permitieron correr perfectamente el domingo -aunque han vuelto a aparecer-.  Tras haber pasado un día paseando por Vigo (¿quién dijo que Madrid tiene un relieve abrupto?), el domingo madrugamos para llegar a la playa en Samil, a 6km del centro -punto negativo, sin duda, si no tienes coche-.  Caras completamente desconocidas en la salida sin incluir la de mi compi de aventuras Dani Branson, que prepara la Madrid Rock"n"Roll Madrid Marathon, yeah!.

La carrera da comienzo y voy sobrado, con cuidado, aprehendiendo la lección de Cartagena de 2011 -además esta vez no fui a hotel con spa y desayuno buffet sino a hostal con revelador nombre “El Ancla Dorada” (…)-. Antes  de llegar al km5 y después del baile de los primeros kilómetros, ya se ha formado un numeroso grupo de 9 atletas y ahí me subo yo también-.

Comienzan las cuestas y el cuerpo responde adecuadamente. Ahora bien, noto que sudo bastante, cuando no es frecuente en mí  -hacía unos 16C-. Los kilómetros siguen pasando  y llegamos al km 10 en 35:09, idéntico paso al de Gijón el pasado año. 

Poco después, y sin pensarlo, con el inicio de la zona favorable del recorrido decido tirar solo y avanzo 3km en solitario, pero al no tener referencias cercanas por delante, mi antiguo grupo me vuelve a coger -ups, hola de nuevo-, aunque con menos unidades. 
Ahora sé que no puedo desengancharme de ellos, son muy constantes y me llevarán a meta con todas las garantías-.

A pesar de lo bonito del paisaje -que queda siempre a mano derecha-, la carretera se hace larga y apenas hay animación- Esto último cambia en los últimos kilómetros de la competición según nos vamos acercando a Bayona. 

Sigo notando que corro “suficientemente cómodo” a pesar de no poder ir más rápido; creo que mi cuerpo se ha habituado al ritmo pero aunque no he pinchado, no puedo ir a más, ese es mi límite hoy… extraña sensación  ¿será esto lo propio de la larga distancia? ¿será que no estoy acostumbrado? ¿o ambas a la vez?.

A falta de 3km la gente del grupo se retuerce y acelera, cada uno como puede, para afrontar los dos últimos kilómetros que se dilatan hasta el infinito en mi cabeza y qué recorreré solo para llegar finalmente en una marca que me deja un cuerpo algo “raro” y que no sé saborear en ese momento. 

Veamos qué lecturas podemos extraer con estas sensaciones algo destempladas:

>>1:14:09, 28º Gral. Es una MMP-Mejor marca personal, recortando casi 50 segundos el resultado de    Gijón -01:14:57-. A diferencia de Gijón, con un perfil fácil, la Vig-Bay tiene una dificultad media, media-baja.
 >>No he penado. La cautela inicial me ha servido para no pinchar y ser extrañamente regular. A falta de un reloj Garmin, rescato aquí que los promedios se han clavado en 3:30,3:31 durante toda la carrera y así, en la segunda mitad, sólo he perdido 19 segundillos-
>>Sin embargo, esperaba rendir un pelín más. De haberlo imaginado en octubre  hubiera dado saltos (¡!),  pero ya una vez metido “mentalmente en harina”, en pleno mes de marzo y en la línea de los resultados previos, esperaba ese poquito más de fuelle.

+Aquí se puede ver mi llegada a meta
+Aquí están disponibles las clasificaciones

La persona que diseña mi preparación asegura que el entrenamiento que sigo para 10km y media es muy parecido, pero es evidente que soy un recién llegado a la distancia y que no sé desenvolverme aún.
Así pues, buscaremos una media con un perfil favorable y más espaciada en el tiempo respecto a otros objetivos, aunque esta pugna será ahora la primera a tener en cuenta una vez finalizado el tiempo de cross, 10km en ruta; y ante todo, ante mis reticencias a correr en pista este año. 



lunes, 12 de marzo de 2012

Soñando despierto (32:46)

La crisis del mundo real me está volviendo loco. Desnortado, uno se pregunta si han servido de algo tantos años de preparación y trabajo cuando estos no se traducen en una mínima apuesta de futuro. Qué bonito es el atletismo que, en ese panorama de desconcierto, te anima a creer que el esfuerzo puede(*) traer consigo una emocionante recompensa y te invita a pensar que las cosas pueden cambiar  -a mejor-.

7:00am. Vallecas, metro, Atocha, cercanías, Chamartín, tren, Santander, bus, Laredo… ¡Y no he comido aún! Monta un pic-nic en un banco de la calle, recoge el dorsal, pilla un taxi hasta el hotel (en la “montaña”). Son las 15:30pm y quedan apenas dos horas para que comience la carrera. Locura.
Pese a llegar con el tiempo justo, la hora previa al pistoletazo de salida se nos hace eterna. A mí y a la troupe que encabeza un Fran muy mentalizado para lograr su meta. Como la de tantos, es nuestra primera vez aquí y sopla un aire en Laredo que nos inquieta. Aún así, hoy hemos venido aquí porque queremos correr más que nunca.

¡Qué se salve quién pueda! Jesús A. Gutiérrez


Encontré serios problemas de colocación en la salida. Angel Tomas.

Por error, deduzco, de la organización, me dan un dorsal que no forma parte de los números 1-200, que tienen un cajón destacado. Me pongo por tanto en la primera fila de “el resto” (200-1400), pues para estas cosas soy un poco pavo y no me gusta saltarme las reglas.  Cuando retiran la cuerda consigo ponerme detrás de  Fran  y Arturo, pero aún así, y una vez que suena la pistola, me desvío a la derecha y comienzo a pasar a mucha gente, ya no porque esté muy nervioso, es porque ese no era mi sitio. Esto me hace tener que esquivar gente hasta llegar al km 1 en 3:10 y poco después acoplarme en el grupo que encabeza Sergio Fernández Infiestas, que a posteriori leí que iba a por el récord del mundo de su categoría de veteranos en 32´pelados.

                   

                   

En este grupo voy algo forzado, pero sé que en ello tiene que ver mi calentón inicial. En él viajan más de diez atletas, entre ellos David López, referencia muy valiosa para mí. Sin embargo, al paso por la primera vuelta, mi ritmo se resiente y cuando atravesamos el km 5 observamos que el reloj indica 16:05 -mi idea era pasar en 16:15-. A partir de ahí y hasta la meta no me separaré de Carlos Barrero, del CAT Alcorcón, cuya estela me permitió llegar a meta a un ritmo constante.  El viento es molesto y hace daño en las dos direcciones que prevé el recorrido. Trato de ponerme en cabeza y tirar para colaborar, pero los otros dos o tres atletas están más fuertes que yo.

                        

La gran avenida que trae de vuelta a meta se hace interminable. Hay muchísimo público. Mi cuerpo va al límite, mis pensamientos se atropellan. En el km 9 miro al reloj: 29.28. Mis piernas tienen que correr en menos de 3:30 el último mil para conseguir casi un sueño. Corro, corro, damos la vuelta al circuito y estamos ya en la última recta. Me pasan dos corredores que van a terminar a un ritmo explosivo. Consigo ver el marcador y llego a dudar de si seré capaz. Esto ya se acaba y ahora sí, ya estoy seguro de conseguirlo. Esto me parece una burrada, es demasiado.

(En este punto, os invito a mimetizaros con mis pensamientos pulsando play a mi tema favorito de siempre:)

                                   

Lo he conseguido y no puedo estar más feliz. Echo de menos poder abrazar a alguien que sepa lo que esto significa para mí. Me he dejado hoy la vida corriendo, he venido soñando con una marca, se ha trabajado para ello y se me regala un tiempo que aún me cuesta creer. No puedo evitar acordarme de los años 2006, 2007, 2008 y 2009, cuando clavaba meridianamente todas las carreras de 10 km en 35:4X. Estaba fervientemente convencido de que ese era mi límite y de que no había más. Por eso siento que es un regalo amar este deporte y conseguir esta marca de 32:46, 3 minutos por debajo de aquella. Esto me empuja a pensar que en la vida no se puede perder la esperanza, que se puede volver al camino o comenzar uno nuevo que nunca, de verdad, nunca, hubiera sospechado. Necesitaba esta victoria moral.


Gracias por vuestros ánimos. Fue un placer también compartir nervios y reflexiones posteriores con compañeros en liza. Y gracias, Héctor&JV&Dani: la guinda final del pastel que ha sido este finde.

*Clasificación, puesto 68º en una apabullante lista de nombres y tiempos.
*El vídeo de llegada (con pelea que llega a las manos entre juez y fotógrafos)

Haciendo repaso, y si el año pasado terminamos La Carrera del Agua con MMP en 33:51, esta temporada de 10km,  con una primera parada en la SSVI  y unos muy especiales 33:22 MMP, se termina en Laredo con 32:46 MMP (32:41 real). Imposible seguir a Marta, por cierto, que se marcó un impresionante récord de España de 10km ruta. Bravo.

En quince días, la primera media maratón del año: la Vig-Bay, Gran Bahía Vigo-Bayona.

sábado, 3 de marzo de 2012

Buenos y necesarios, los nervios

Comienza la cuenta atrás. Quedan siete días para correr en Laredo, la que dicen es la carrera más rápida de 10km en el calendario nacional.
Esta competición viene haciendo ruido desde hace unos años y goza de muy buenas opiniones por su perfil y por su altitud, y así lo han reflejado algunos atletas a los que sigo a través de sus respectivos blogs. Hay que ir hasta allí, por tanto, para comprobarlo.

Aunque sólo comprobarlo… no es divertido. Voy a viajar sin presiones, consciente de cómo se las gastan las reglas aritméticas del atletismo. Pero reconozco que no me conformo con cualquier cosa. Quiero conseguir batir mi mejor marca (33:22 en la SSVI). No es nada pero que nada fácil y es  espantosamente  fácil redondear a la baja en las cuentas  mentales y tirar la casa por la ventana. Y es perfectamente posible, también, fracasar.


Creo que los entrenamientos han ido bien y sigo trabajando para llegar mentalmente entero  a la línea de salida. Allí estarán también bastantes conocidos y amigos de Madrid y estoy seguro de que alguno de ellos me servirá de buena referencia.
Por cierto que también estará allí Marta Domínguez, ídolo y liebre de mi SSVI.  Ha señalado que quiere correr a ritmo de 32:30, lo que sugiere un posible paso por el km 5 en 16:15, un parcial que manejo como asequible en mis planes particulares, no así el crono final que augura la palentina.

Y voy a poner punto final después de borrar toda una parrafada referida a posibles parciales, márgenes de seguridad, previsiones, antecedentes  y otros humos.  Los nervios afloran y los escasos visos de superstición que acarreo no me permiten elucubrar más sobre algo que desconocemos; y no me atrevo a verbalizar, siquiera escribir, mis más altas pretensiones.

Basta. Qué pase lo que tenga que pasar. Y a sufrir.

* ¡Y qué nos haga buen día, por dios!

martes, 21 de febrero de 2012

Don Enteradillo

¿"Nadie dijo que fuera fácil"? mentira: ¡yo sí!; y me lo he tenido que comer con patatas. Fui hasta Torrelodones con la idea de revalidar un puesto como el del pasado año (2º) como si se tratara de coser y cantar. Sin embargo, sólo pude ser octavo aún corriendo mejor que entonces. A la cita decidieron acudir unos cuantos fieras para dar relieve a la prueba masculina y ponérmelo más difícil a mí de paso.

Se trata de una carrera de 7km con un perfil duro a la vista de la orografía de Torrelodones. Así pues, salí con el grupo de cabeza hasta el kilómetro 2, pero poco después tuve que disminuir las revoluciones porque no era capaz de aguantar un ritmo tan exigente.


Últimos metros antes de cruzar la meta
Tres atletas de amarillo (dos Valdemoros y un Menorca) me dan caza dos kilómetros más tarde y me sumo a su grupo, con el que acometeré dos de las cuestas más duras de la competición. Pero uno de los repechos nos deja tocados al Menorca (ganador de la pasada edición) y a mí, por lo que perdemos la comba de los otros dos atletas. Apenas quedan dos kilómetros y ahora sí, los repechos descendentes nos ayudan a recuperarnos y soy quien tira durante la última parte de la carrera.


A falta de menos de un kilómetro atisbo un triatleta que ha pinchado, pero si bien no voy a poder alcanzarle, este pique pasajero me insufla algo de fuerza y me distancio de mi perseguidor en los metros finales previos a la línea de meta.


Sea como fuere, y a pesar de no ver satisfechas mis expectativas, me consuela el promedio final de 3,20 min/km que figura en las clasificaciones. Es el ritmo que mis piernas tienen que hacer suyo en este tipo de lances para encarar con confianza el desafío de Laredo. Pero a menos de tres semanas para viajar a Cantabria, debo admitir que, atléticamente hablando, el mes de febrero se me hace, un año más, lastimosamente largo y aburrido. A duras penas estas dos últimas carreras populares me han provocado la agitación que necesito para darle duro entrenando y compitiendo. Pero llegará, llegará el mes de marzo.

Las clasificaciones, aquí.

¡Hasta la vista!

miércoles, 8 de febrero de 2012

Live together, die alone

Parada en Leganés. Concretamente, en Las Dos Leguas Fuente de La Chopera: 11.144m de perfil irregular y con una muy pronunciada y ya mítica cuesta de 400m, “la cuesta del cementerio”. Elegí esta carrera por ser inédita para mí y por aquello de no olvidarse de lo que es ponerse las zapatillas rápidas, especialmente en este extraño mes de febrero, no ya por tener 29 días, sino por encontrarse en ninguna parte de la temporada.

Mi idea previa consistía en colocarme en algún grupo en el que me sintiera cómodo, tratando de eludir cualquier tipo de responsabilidad/presión extra en un domingo cualquiera como el de ayer. Pues venga,  hagamos totalmente lo contrario (…!). Salgo tranquilo y, una vez que el grupo de cabeza aprieta, me quedo prácticamente solo desde el principio, y eso que por atrás venía un grupito numeroso y bastante homogéneo con el que podría haber compartido muchos kms.



Así pues, me entrego al siempre voluble dictado de las sensaciones, que hoy me invitan a correr a lo mío. Por atrás, un atleta de corta estatura muy regular al que no le saco más de 100m; y por delante, acabo de sobrepasar a un José Félix pinchado y acierto a contar que voy en quinta posición, pues ni tan mal¡!. Los kilómetros siguen cayendo y antes de afrontar la dura subida hay que hacer frente a rachas de viento muy fuertes que merman de forma significativa el ritmo. A lo lejos, puedo observar al tercero y al cuarto de los corredores, que cabalgan en solitario, exactamente como yo.

Una vez superado el gran repecho -donde la animación es abundante-, decido aflojar el ritmo y acoplarme al de mi perseguidor durante un kilómetro aproximadamente. Sin embargo, cometo un importante error de cálculo y, al atisbar la zona de meta,  acelero para atacar a falta de dos kilómetros y no de uno, como yo creía-, por lo que el kilómetro final se me hace larguísimo y agónico pero logro conservar mi quinto puesto en la llegada a meta que,  para más sufrimiento, concluye con 300m de cuesta ascendente.

-Vídeo de llegada: http://www.corriendovoy.com/video.php?id=509&video=36276
-La clasificación, aquí.


Esta ha sido una carrera en la que ha tocado y también he elegido morir solo. La premisa que encierra el título del post y con la que los malogrados guionistas de Lost lograron conmoverme, no es sino la tónica general del deporte que practicamos:  tenemos el apoyo de los nuestros, al aliento de los compañeros al entrenar o la compañía casual de otros atletas en una carrera, pero siempre e irremediablemente nos toca sufrir en la intimidad.

Quedo satisfecho, por tanto, con el puesto y con la estrategia de carrera. Sin embargo, debo reconocer un ligero sinsabor pues, al margen de la sobresaliente organización técnica, consideraron fuera de lugar establecer una categoría de corredores entre 18-39 años (el 45% de los más de 1.400 corredores esa mañana) y que habitualmente se agrupan bajo la denominación "senior".  Una medida de ahorro que, aunque afecta a unos pocos, no abunda demasiado en el justo reconocimiento y blablablablaa (...)

Pongo punto y final con un vídeo que cuestiona el hilo principal de este post y que alguien anónimo -pero con un gran sentido estético para  editar-, ha colgado en youtube y que me ha puesto la piel de gallina. Si hubiera de etiquetar el vídeo, elegiría tags muy especiales: "música de Alberto Iglesias", "nostalgia", "barcelona", "ralentí", "atletismo", "JJOO".