¡No, no, qué va!. No es un espejismo. Atletismo y
Vallecas, Vallecas y atletismo: ese binomio improbable más allá de la San
Silvestre madrileña más universal. Pero el ruido que genera una competición en
un día puntual del año no logra acallar las exigencias de nuestro deporte en Puente
de Vallecas, segundo distrito más poblado de la capital (238.000 hab.) seguido de
Latina (247.000 hab.).
En
2009, de repente, se fue la luz. En mayo desaparece el Trofeo de Primavera Villa
de Vallecas, una de las míticas del calendario madrileño y en la que se regalaban
a espuertas jamones, elevados premios en metálico y hasta un coche. Y llega
octubre: un mes por primera vez huérfano sin la exigente San Claudio
discurriendo entre sus calles y sin la verborrea del speaker perturbando el
sueño de domingo. Un mal sueño que se
hace realidad días después, cuando se apuesta por última vez por la
Milla Internacional de Vallecas, otrora denominada “Alberto García” y que
revive a la vez un episodio oscuro que a más de uno nos cortó la digestión.
Este último capítulo hizo saltar definitivamente el diferencial. Maltrecha y débil, sólo sobrevive la "Vallecas en Marcha", y la no competitiva Carrera del árbol.
Así pues, ojalá que lo de ayer no sea sólo un destello.Una asociación de vecinos que -y quiero recalcar esto-, como tantas en
el pasado, ha asumido como suya la función asignada constitucionalmente a la
admon. local y que no es otra que la promoción del deporte. Porque a diferencia
del negocio que ha generado el boom del deporte popular, hoy sólo hemos pagado
5 euros (¡!) con chip, avituallamiento y camiseta incluidos.
Esto es deporte popular y no “lo otro”. Los que corréis cada finde sabéis que esto es, desgraciadamente, una excepción. Y resulta muy gratificante esta noticia a la luz de la información que he querido desglosar en estas líneas.
En esta ocasión mi crónica es sencilla, pues tras correr los 4-5 primeros kilómetros con el gran Eduardo Callejo -2´31 en Mapoma 2011 y con el que he charlado animadamente en carrera-, éste fue a más y yo un poquito a menos en la segunda mitad de la carrera, en la que pude asegurar mi segundo puesto general.
Caluroso y agradecido recibimiento en meta por los allí presentes, entre los que estaban algunos camaradas de
entrenamiento -también vallecanos-, aunque terminé mermado físicamente porque el
día anterior había cogido frío, con todo lo que ello conlleva, no diré más (ja).
Pero, en cualquier caso, contento con el resultado y el tiempo de 34:16.
¡Hasta la próxima! ;)
Este último capítulo hizo saltar definitivamente el diferencial. Maltrecha y débil, sólo sobrevive la "Vallecas en Marcha", y la no competitiva Carrera del árbol.
Porque
algo sí es claro: la sombra del dedo acusador recae sobre la administración
local y, más concretamente, sobre la gestión de la Junta de Distrito de Puente
de Vallecas y de Villa de Vallecas. Escasas luces (…), en definitiva y también,
las del cuadro que se esboza en el barrio en el que vivo y en el que siempre he
entrenado: una pista -la de Palomeras- sin homologar; unos 100/50km de Madrid
compartidos con Moratalaz y con escasa repercusión; y la tradicional ausencia
de un club de atletismo auténticamente vallecano que apadrinara ciertos
designios, aunque este último apunte representa más bien una opinión personal.
Esto es deporte popular y no “lo otro”. Los que corréis cada finde sabéis que esto es, desgraciadamente, una excepción. Y resulta muy gratificante esta noticia a la luz de la información que he querido desglosar en estas líneas.
¡…Y
dicho esto! y en medio del camino hacia la Media de Albacete, la I Carrera
Popular del PAU de Vallecas ha servido hoy de “agradable” apeadero. Con alrededor de 400 corredores y sin incluir la avalancha de niños que corrieron también, se ha
celebrado una carrera algo azotada por el viento que se desarrolla alrededor
del Ensanche y con salida y llegada en La Gavia Centro Comercial, aunque con escasa
animación en sus desiertas calles y con ciertos repechos.
En esta ocasión mi crónica es sencilla, pues tras correr los 4-5 primeros kilómetros con el gran Eduardo Callejo -2´31 en Mapoma 2011 y con el que he charlado animadamente en carrera-, éste fue a más y yo un poquito a menos en la segunda mitad de la carrera, en la que pude asegurar mi segundo puesto general.
Caluroso y agradecido recibimiento en meta por los allí presentes, entre los que estaban algunos camaradas de
entrenamiento -también vallecanos-, aunque terminé mermado físicamente porque el
día anterior había cogido frío, con todo lo que ello conlleva, no diré más (ja).
Pero, en cualquier caso, contento con el resultado y el tiempo de 34:16.¡Hasta la próxima! ;)







