viernes, 13 de septiembre de 2013

Hemos vuelto

Pasaron 82 días desde la última vez que corrí hasta que, a mediados de agosto, comencé a rodar tres días a la semana. Y una vez ha llegado septiembre, ya estamos inmersos de nuevo en la planificación; esta vez he empezado a entrenar un poco antes que en otras ocasiones ya que mi descanso se inició el mismo día de la Carrera del Agua el pasado 26 de mayo.

Pese a lo convulso del año, en la pasada temporada logré mantener el nivel alcanzado en la anterior.  Hace justo un año tenía dos ambiciosos objetivos: clasificarme para el Cto. de España de cross de clubes y mejorar mi registro en 10 km. Felizmente conseguí el primero de ellos tras puntuar para mi equipo en el campeonato regional. Pero me quedé a las puertas de conseguir el segundo pese a reencontrarme con los 32 min en la Vallecana. Por tanto, esa es ahora mi meta central y diciembre, el mes elegido para intentarlo.

En el camino me encontraré con el cross, pero no será una prioridad, y menos aún lo serán las pruebas cuya distancia se aproximen a los 10km. El año pasado tuve varias malas experiencias al no rendir tan bien como esperaba en estos crosses largos; y por ahora me los tomaré, si llegan, como buenos entrenamientos.

En este momento estoy empezando a construir la base para los próximos meses, con mucho gimnasio, sesiones de fuerza, reencuentro con los kilómetros y nada de calidad. Además, voy a comenzar a cuidar algunos detalles que he descuidado hasta ahora y por ello me estoy iniciando con el pilates. Iré desgranando estos nuevos pasos próximamente. 

Sin embargo y pese a lo duro del regreso, este sábado me pasearé por la mítica Melonera para sufrir un poquito, hacer un entrenamiento diferente y rememorar la primera y última vez que participé. Fue en 2006, cuando comencé a practicar este deporte y tenía un hambre insaciable de todas las clásicas madrileñas: Elipa, Melonera, Edward; Canillejas, Canguro... pero sobre con todo ganas de seguir mejorando en cada nueva carrera.

Odriozola (!) haciéndome entrega del mítico canguro en el podío de mi categoría (2006)

Ahora más que nunca necesito recuperar ese espíritu e intentaré conseguir mi objetivo en 2013, antes de un posible cambio de ciclo.


¡Ahora o nunca! Tengo un reto

sábado, 1 de junio de 2013

Días malos


Lunes: descanso
Martes:  Realizo series de 800m en el parque y piso “mal” > dolor
Miércoles: descanso forzado
Jueves: descanso forzado.  Fisio: diagnostica sobrecarga en el gemelo exterior derecho
Viernes: Entrenamiento con cautela, con algunos ejercicios de chispa
Sábado: descanso
Domingo: CARRERA?

En resumen, viví una semana de dudas en la semana previa al gran día. Sin embargo, quise eliminar de un plumazo todos los fantasmas cuando dieron el pistoletazo de salida (segundos antes, se me puede apreciar en este vídeo)  Estaba tan descansado y tan focalizado en pensar que la supuestamente "curada" sobrecarga no iba a suponer gran obstáculo, que perdí la concentración y la sangre fría y salí a un ritmo endiablado en solitario… así creía encontrarme: estupendamente.

Normalmente, y al ser uno mismo quien también marca el ritmo de mis series, estoy acostumbrado a escuchar a mi cuerpo y seguir lo que dictan las sensaciones. Sin embargo, tantos pensamientos nublaron mi mente y me puse a correr como pollo sin cabeza. En el kilómtro 5, y a pesar de haber superado la parte más dura de la carrera, era ya cadáver.  Un poco antes de llegar a ese punto ya me había superado el grupo que debiera haber sido el mío, con Arturo  e Iñaki a la cabeza.


Bajar Bravo Murillo fue un valle de lágrimas y verme adelantado por cinco corredores en el último kilómetro, otro duro mazazo para mi moral. Llego a meta sin ganas de esprintar, petadísimo y con el gemelo avisando en caliente de que le estaba pidiendo ya demasiado.

Acabo muy decepcionado y enfadado conmigo mismo. Pienso en estos dos últimos meses, en el durísimo trabajo  y en la esperanza que albergaba de terminar la temporada con los brazos en alto. El tiempo, 33:39, me parece frustrante y la posición (15) me resulta indiferente.

:(

Clasificación, aquí

A partir de ahora, se acercan las últimas semanas duras del curso y con esta desazón me resulta muy duro seguir entrenando, aunque fuera para participar en alguna popular para aprovechar un estado de forma aunque distorsionado por las advertencias del gemelo. Tal vez sea de extremos, pero necesito descansar y hacer borrón y cuenta nueva. Al fin y al cabo, llevo desde el 10 de septiembre sin parar.

Acumulo ya una semana sin salir a correr. Tengo rabia, y si vuelvo, espero hacerlo con ella.

martes, 21 de mayo de 2013

Esto ya es cabezonería


En marzo estuve a punto de cerrar el presente capítulo. El desgaste mental que genera tratar de compatibilizar el estrés diario con los entrenamientos me empujó a pensar que ya era suficiente por una buena temporada. Pero cuando te quedas a un poquito de nada de conseguir tu meta, la rabia se convierte en fuente de motivación para seguir peleando.

A veces me  sorprende cómo los 10km me siguen espoleando para entrenar los seis días a la semana que he logrado poder invertir en el último mes y medio. Tengo algo así como un pique y gordo. Y en ello tiene mucho que ver el cambio de fecha para la celebración de la Carrera del Agua el próximo domingo, pues de no haberse celebrado en mayo, ya hubiera pisado el freno hace unos meses. Una carrera que me da muy buen rollito; ¿por qué?:

2009-35:24 (PB) - 2010-34:51 (PB) - 2011-33:51 (PB)

 Muy sencillo: en las tres ocasiones consecutivas en las que he participado he logrado mejorar mi marca personal… ¡cómo para no albergar algo de fe!. Es una carrera talismán hasta la fecha y de la que guardo una historia distinta en cada una de mis participaciones. Pero desde luego, nada como el año en que por fin conseguí bajar de los malogrados 35 minutos. Claro que he revisionado el vídeo y la procesión la debía de llevar por dentro porque chico, vaya explosión de sentimiento… (a diferencia de Darío que entra justo después!)

Por otro lado, hace dos semanas participé en la carrera que más agujetas me ha dejado este año: la II Carrera Psicología por la Salud. Seis kilómetros de sube y baja constante a lo largo de tres vueltas muy rompepiernas en el campus de la UCM de Somosaguas y con calorcito del bueno. Al llegar allí me percaté de que había tres menorcas con buena planta…-que además no eran los únicos con aspecto de pro- . Uno de ellos es Carlos Hernandez, que me ganó 15 días atrás en Colmenar de Oreja.  Hoy lo tienes chungo, Miguelito pienso entonces… porque no nos engañemos, si me chiflan ciertas carreritas populares es por la emoción y la adrenalina que genera pelear por un puesto cabecero.

Salimos a buen ritmo y, por el efecto positivo del largo kilómetro de bajada, somos un grupo muy numeroso en cabeza con siete u ocho corredores. Ya me estoy agobiando XD. Me llama poderosamente la atención cómo, en la primera oportunidad de recorte des-ca-ra-do en una curva de 180º, uno de los amarillos grita “venga, todos ¿eh?”. Fui el único que no lo hice y no por dármelas de corredor íntegro, sino que vale, reconozco que lo hice un poco por llevar la contraria y es que ¿por qué tengo que hacerlo yo también?. Les miro en modo señoraescandalizada pero más tarde me comeré todo lo que estoy diciendo porque recortan absolutamente todo y claro, no seré tan tonto como para no hacerlo. Pero simplemente me pregunto: si vamos feliz y hermanadamente los primeros, ¿para qué coño estamos recortando?... sobre todo flipo con el amarillo "hermanísimo".

                                   

Las cuestas de la segunda parte del recorrido hacen estragos y ya se destaca Carlos en primer lugar. Yo le sigo unos metros más atrás, y también logro sacar ya algo de distancia a los demás. Venga, ahora sólo hay que aguantar. Y así fue. El resto de la carrera fue algo más complicado por el calor y por las maniobras para esquivar a los corredores doblados, pero logré conservar un segundo lugar que a priori se antojaba muy lejano.  Una carrera, en difinitiva, de destacable dureza, pero que supone un paso más en mi camino hacia mi objetivo y por supuesto una enorme satisfación por estar delante porque, aún siendo una popular de 400 personas, está claro que nadie regala nada a nadie… así que ¿qué más puedo pedir? :)

Vídeo de meta, aquí.

Si en la San Silvestre Vallecana Internacional... 32:56
...en 10km Grao de Castellón- Premio Costa Azahar... 33:01
¿Qué ocurrirá en la Carrera del Agua? Nerviosss

Y ahora me bajo a hacer las últimas series fuertes de la temporada (¡¡esto si que es para estar contento!!) ¡Hasta pronto!


lunes, 6 de mayo de 2013

"¿Corriste el maratón?" Y otras afrentas públicas

Esta es la manida pregunta que te hacen un día 27 de abril aquellos que saben que corres. Claro, soy tan versátil que intercalo la pértiga con los 100km. En mi caso, persona algo neurótica, siempre respondo escandalizado -pero templado- con algo así como que  el maratón son palabras mayores y que hay que tenerle respeto…. ¡Ah! y que ya si eso a partir de los 30. Respuestas comodín para preguntas previsibles, como cuando al poco de conocerte te sorprenden con la de ¿y no te aburre correr?. Sí, y tu capacidad para las relaciones interpersonales las gestionas dabuti (fist!).

Otro comentario que me pone negro es la de aindever qué delgao estás (subráyese el gesto de reprobación). Sí, hay personas que no saben  que, según qué persona, decirte esto es como si a ellas les llamaras gordas: se trata de un “daño” colateral que en determinados momentos o circunstancias puedes no sentirte especialmente cómodo con él. Mejor, shut up.

A propósito de esto, hace unos días leí unas palabras de George Sheenan,  cardiólogo estadounidense  y escritor de libros de running, que bien podría servirnos a muchos como alegato en nuestra defensa:

“Pertenezco a la familia de corredores de fondo, mis huesos son pequeños y mis piernas relativamente corta. Mis músculos son fibrosos y poseo poca grasa en todo el cuerpo. Al igual que mis congéneres, tiendo a ser un individuo solitario y más dado a la reflexión que a la acción. Pero como debemos encontrar alguna acción y expresión física, lo hacemos en el correr".

Suscribo cuanto esta mente pre-clara señala en este párrafo y muy especialmente su reflexión acerca de la personalidad de algunos de ellos o de nosotros mismos. Ectomorfos somos y en los caminos …¡de tierra y polvo! nos encontraremos. Y no, este término no es un insulto ;)

Los que corremos son eminentemente ectomorfos (izqda.)
Pero volviendo al maratón de Madrid, en ese fin de semana no suelen celebrarse carreras en ruta ya que el Mapoma tradicionalmente ha tenido un enorme poder de convocatoria. Sin embargo, y por fechas, me venía bien foguearme y correr con chispa en alguna carrerita corta; y así di con la Carrera popular de Colmenar de Oreja, en la que además la idea de que se celebrara por la tarde-noche -¡mi hora perfecta!- acabó por convencerme.

Hasta allí fui con la familia García Rodrigo. Y se puede decir que la cosa quedó entre unos pocos más. Pero en esto de las auténticas carreras populares, a las que soy asiduo ya en estas fechas de buen tiempo y supuesta relajación, nunca se puede vender el pescado antes de cogerlo. Creo que no éramos ni 50 corredores entre los dos sexos, pero vaya si me calenté, pues no desees pisar más allá de la línea que demarca el feudo de los atleta locales que en determinadas zonas gobiernan.

En este caso, Ismael Mingo Mingo, mediofondista de calidad y con 32min en 10km; y Carlos Hernández, simplemente, un Menorca; parecen ser los señores de estas latitudes. Corrimos de lo lindo a lo largo de las tres vueltas que rodeaban el casco urbano del pueblo, siendo el punto neurálgico del recorrido el tendido o ruedo de la plaza del pueblo, una versión minimalista del vecino Chinchón.


Pues bien, aguanté las dos primeras vueltas con ambos, pero en la tercera Ismael decidió atacar, no pudiendo seguirles durante la última vuelta aunque sin perder mi propia comba. El balance final fue un tercer puesto absoluto aunque segundo senior, amén de llevarme hechos los deberes con una interesante sesión de calidad. Un poco más detrás llegaba Álvaro, que acusó la intensidad de la corta distancia en una época en la que no puede entrenar todo lo que le gustaría. La clasificación, Aquí. 


Después vino el frío, y tras la larga espera para recibir una copa de manos de las “damas” del pueblo, llegó la mejor recompensa en la mejor compañía: un deleite llamado Jack Daniels Glazed Ribs, mi plato estrella de Fridays… porque total, y ahora sí, los de nuestra especie nos lo podemos permitir porque lo hemos escuchado por activa y por pasiva y con cierto resquemor: ¡Sí, claro, TÚ lo quemas TODO!


¡Seguimos pensando en el Agua!

lunes, 22 de abril de 2013

Tres meses dan para mucho


24 febrero
23 marzo
21 abril

Tres fechas, tres carreras y tres meses en los que he tenido que ausentarme del blog para concentrarme en retos no atléticos. Disculpas de antemano a quién pudiera haber echado en falta en este tiempo mis líneas ;)

24 de febrero 
Hace ya casi dos meses cumplía por fin algo así como una asignatura pendiente y tremendamente ilusionante: acudir al Campeonato de España de Campo a través por clubes. Fue un viaje y un fin de semana enteramente compartidos con el Club de Atletismo Alcorcón. Y pese a tener que estudiar a ratos sueltos en el bús por el maldito examen del lunes, me sirvió para desconectar completamente del absorvente día a día.


La delegación de Alcorcón con los colores del municipio madrileño 

El equipo absoluto masculino de cross largo

El viaje me permitió conocer algo mejor a los integrantes del club, entre los que se encontraba gente como Raúl Cañamero, Santi de la Fuente,  Ernesto Sànchez, Luismi Pelàez o Mario Moreno; es decir, atletas madrileños de gran nivel y conocidos en el mundillo. También estaban las chicas del largo y los promesas, y después toda una ristra de jóvenes  para correr en categorías inferiores. ATLETISMO en mayùsculas, vaya.





La parte menos "guay" del viaje fue la propia carrera. Tal y como Jaime interpretó, me faltaron las ganas y la ambición. Y le secundo. No estaba NADA nervioso y la verdad es que no iba con ningún objetivo concreto. Básicamente, el reto había sido llegar a estar allí; lo que viniera después, sería simplemente un regalo. Que fuera mi primer campeonato pudo pesar en esta concepción de la carrera; si bien y de haber una segunda, tal vez  mi planteamiento evolucionaría. Finalmente, ocupé el puesto 167º de 244 corredores, aunque mucho mejor fue el resultado por equipos, pues Alcorcón acabó en un fabuloso 13º lugar. 


Foto llegando a meta cortesía del gran Chusma Merino

En cualquier caso, estar en Marina  D´Or rodeado de tanto atletismo y de tanta gente buena me hizo muy, muy feliz. Ídolos, compañeros, amigos de aquí y de allí, de antes, de ahora; y la reconfortante sensación de saberse merecedor de estar en un sitio como ese.

La clasificación, Aquí.




23 de marzo Segunda tentativa en los 10km ruta en los10km Costa de Azahar en el Grao de Castellón. Esa tarde de sábado llegué con mucha antelación al Grao de Castellón. Con el dorsal ya en mi poder, me retiré a descansar en un jardín de los alrededores, frente al puerto: pasé más de dos horas de concentración en soledad antes de la carrera tratando de coleccionar en mi mente pensamientos positivos para despertar el apetito por competir.


Soplaba algo de aire y mi temblequera revelaba únicamente mi incipiente estado de nervios, necesarios por otra parte. En el calentamiento veo a Luismi Peláez y me confirma que competimos también por equipos. Preparo el cuerpo para lo que se nos viene encima y accedo sin problema al segundo cajón, reservado para marcas sub 33'. 



¡A seguirlas!
La salida es limpísima y me da tiempo a escrutar y adivinar un caballo ganador. Ahí está: se trata del grupo de africanas, dos negras y una marroquí que vienen hoy a ganar un jornal nada desdeñable. Un atleta de la Universidad de Valencia y yo seguimos su estela y al paso por el km2 recogemos a Said, atleta de Alcorcón también, y pasamos a ser un grupo de tres chicos y tres chicas. Antes del 3 aminoran su marcha y yo voy hacia delante, no entiendo qué les pasa. Para el 4 ya vuelven a estar a mi vera y nos acoplamos al mismo ritmo. Sin embargo, Fátima Ayachi me echa hacia la izquierda en repetidas ocasiones Hola, ¿bordillo? eh ¿me caigo? Y me recrimina que no le dejo la espalda de una de las negras. Oye tía, búscate la vida que tú has llegado después.  A mitad de carrera una de las negras hace un cambio y ataca y es entonces cuando los que estamos aguantamos salvo Fátima ¡ohhh! ¡Qué pena! Jiji.

Los kilómetros empiezan a pesar y los giros se suceden en lugares con apenas viandantes. Estamos casi en el km 7 y una de las negras lanza otro ataque.  Los chicos sufrimos pero la seguimos a costa de su compatriota, que gime y se abandona a la segunda posición. Pero es un cambio sostenido y progresivo que cuesta imitar. Voy bastante al límite y decido quedarme donde estoy; lo mismo le ocurre a Said. Por tanto, ahora somos dos para afrontar los últimos dos kilómetros.

Volvemos a la zona del puerto donde aquí sí hay mucha animación y Said de repente cambia. No le sigo para no morir en la parte final de la carrera pero, a mi forma, también incremento el ritmo. Llego por fin al ansiado km 9 y todavía tengo fuelle para sobrepasar a Carlos Serrano, del Canal de Isabel II, que va pinchado. Y llega lo peor: casi 700m de recta interminable para llegar a meta y mi reloj marca 31 y poco. Joder, no puedo ir más rápido y si se me va la marca será por muy poco. Pasa la vida y el hinchable de meta sigue estando muy lejos. Entre tanto, said sólo está a escasos 20 metros y la que va a ser ganadora a 30. Ya vislumbro el marcador electrónico: 32:48, 49, 50... Mierda, mi vídeo en Corriendovoy será como una de esas mañanas en las que el metro te cierra las puertas en tus narices y tú sin apenas resuello tratas de recomponerte dignamente pese a la mirada reprobadora de los que sí tuvieron la suerte de estar dentro. Sprint agónico y 33:01 que me deja un poco planchado.



Premio de consolación para financiar la expedición :)

Sí, sé que es una marca acorde con el estado de forma que mostré en la Vallecana (5 segundos de diferencia) y que es, en cualquier caso, un territorio en el que poco a poco me he asentado. Por tiempos, es mi tercer 10km de siempre y para el desasosiego constante con el que llevo entrenando desde enero es un buen resultado, no quiero castigarme en exceso. Debo pensar que rendí bien el día "D", y que luego la diferencia es de apenas unos segundos.


La clasificación, Aquí. Llegué a meta en la posición 20º, noveno entre los nacionales.

El vídeo de llegada a meta (¡arg!), Aquí

Los 32:46 de Laredo seguirán siendo mi mejor marca personal, pero creo en mí. Los 10km es mi distancia
.


21 abril Después de bajar la intensidad de los entrenamientos durante un par de semanas para poder afrontar una época de exámenes infernal, retomo con ganas e ilusión los entrenos tras comprobar que en Castellón fui capaz de correr de forma solvente. Ahora mi objetivo pasa por rentabilizar la forma que he atesorado durante toda la temporada para disfrutar de algunas carreras populares.Y según cómo me encuentre en las próximas semanas, decidiré si ataco o no por última vez los 10km en lo que resta de temporada. Además y hasta el 21 de abril, sólo había participado en una competición por mes en lo que va de 2013; algo que aporta frescura y ganas a la hora de atarse las voladoras.

La primera parada fue en la II Carrera Popular del Pau de Vallecas, que reunió a casi 500 corredores en la zona del Ensanche de Vallecas. En un año la participación ha crecido bastante y aún así pude repetir el podio del pasado año, aunque bajé desde el segundo al tercer escalón de éste en beneficio de un "Menorca" de origen marroquí.
Durante los dos primeros kilómetros de la carrera el grupo de cabeza era tan abultado que llegué a pensar que no sería posible ser "profeta en mi tierra" (parafraseando a Antonio Amilcar), pero llegaron las cuestas, muy abundantes en ese recorrido, y el grupo fue perdiendo unidades hasta quedarnos los tres solos: Edu Callejo, algo más adelantado; su compañero del Menorca, que me hace un cambio para alcanzar a su compañero; y yo. Pero desde el km 4 me quedé solo porque estos dos se fueron hacia delante. 


Instantánea que resume el devenir y el orden de llegada de la carrera

El asfalto del PAU parecía un auténtico páramo en determinados lugares del recorrido. El chaval morito mira obsesivamente hacia atrás y finalmente se descuelga y se me pone a tiro. Con la ayuda de mis amigos los repechos, retomo algunos metros pero al acercarme al segundo atleta me doy cuenta de que lo que quiere es una buena rueda. Pasados unos 300 metros me niego en redondo a serlo y me voy hacia los lados casi zigzageando... ¡y me sigue!. Me voy descaradamente a uno de los lados de la calzada y aminoro la marcha pero él también se niega a llevar la cabeza. Tiene tanto morro que en determinadas curvas y a mi espalda, recorta algunos metros al invadir el carril contrario y se lo recrimino maldiciendo en voz alta. Pasado el km 8 llegamos a una generosa cuesta abajo en la que mi compañero de viaje decide hacer un cambio brutal y del todo predecible.. ¡no esperaba menos!. ¡Pero esto es la competición, supongo!. Poco me importa porque estoy muy contento de llegar a meta en tercer lugar y de abrazar allí a mis padres.




Después solté con mis compis de rodajes vallecanos Pedro y Juan y tras desayunar en familia, nos acercamos al Centro Comercial La Gavia para recoger un trofeo que me hace mucha mucha ilusión :)

La clasificación, Aquí

lunes, 11 de febrero de 2013

Acumulando tierra y polvo


Tras unas semanas de ausencia, nos ponemos al día con las últimas aventuras sobre la tierra y la hierba.

El pasado 27 de enero disputé el Campeonato de Madrid de Campo a través en la modalidad de cross largo. Tenía grandes expectativas  en esta cita. De hecho y para mantener viva la llama de la motivación, una de las principales razones que me llevaron a llamar a la puerta del CAT Alcorcón en los albores de esta temporada fue, precisamente, mi objetivo de clasificarme para el campeonato de España de cross por clubes.

Y como cada año, allí estaban LOS MEJORES clubes y sus MEJORES atletas. Como nota curiosa, mi cajón de salida compartía vecindad con mi club de siempre, el CAT Vicálvaro, y las bromas no se hicieron esperar y con el mismo buen humor de siempre (¡a sus pies!). Repetíamos el circuito de la pasada edición en El Escorial. Pero aunque en esta ocasión el sol se escondió, el viento apenas hizo acto de presencia y las condiciones climatológicas fueron casi perfectas.

Atención a los puestos cabeceros de cada cajón... ¡más TOP imposible!

Hacía cuatro semanas que no me ponía un dorsal (la última vez fue en 2012 en la Vallecana), pero las sensaciones fueron más positivas que negativas y de principio a fin. Traté de no cebarme en la primera vuelta y de mantenerme constante en la medida de lo posible, puesto que 10 km pueden ser muy largos. Opté por no ponerme clavos, y sólo los eché de menos en las curvas y repechos con hierba abundante y en los que me tuve que abrir bastante, por lo que algunos segundos sí que me dejé.  Me alegró comprobar que en la tercera vuelta (de cuatro) fui capaz de apretar y de adelantar a un grupito de corredores en una de las cuestas tendidas que tiene el circuito. Ahora bien, me quedé con la espina de ser rebasado por tres corredores en los últimos 500 metros, pero en ese momento no podía más. Al menos éstos no eran rivales directos (AD Marathon) porque su club ya estaba clasificado de forma directa.



Me tocó cerrar la puntuación del equipo, ocupando el puesto 49º y por detrás de Ernesto Sánchez, Roberto Jiménez y Santi de la Fuente, que lograron unos resultados muy, muy reseñables. Un poco por detrás, aparecía también Luismi Peláez, que siempre es una referencia en este tipo de carreras. El gran Mon García me sacó 50” y apenas 9” mi antiguo entrenador, Eliseo…  ¡qué pena no haber apretado un poco más ahí los machos!

Arte urbano, sudor y  roca granítica escurialense (...)

Tocó esperar algo más de la cuenta pero, después de cuatro participaciones en este campeonato con mi antiguo club, por fin y ahora sí, se hizo realidad la posibilidad de clasificarme con el CAT Alcorcón (quintos clasificados) para el Campeonato de España de clubes del próximo 24 de febrero en Marina D´Or. Una satisfacción ENORME por la consecución de uno de los objetivos de la temporada.

La clasificación, AQUÍ

Recientemente, y dos semanas después de esta competición,  tomé parte también en el Cross Rector de la Universidad Camilo José Cela. Era mi segunda vez aquí y el tercer cross del circuito madrileño que corro este año tras participar en la UC3M y Nebrija. Fueron 7,1 km prácticamente llanos pero algo revirados, en los que no me sentí especialmente suelto ni rápido, pero en donde al menos me defendí y donde conté, también y de forma extraordinaria, con la compañía de Jaime, mi entrenador. Tiramos de forma alterna en algunos momentos de la prueba y llegamos juntos y sin apretar el acelerador en el último tramo al comprobar que nadie nos acechaba por la espalda. Llegamos en los puestos 7º y 8º a una media de 3:26 min/km.

La clasificación, AQUÍ



Además, fue un placer compartir la excursión a Villafranca del Castillo con el grupo de Jaime y entre los que se incluye Ana María Pascual, "Ana", leyenda viva del circuito universitario madrileño (¡con cerca de 100 participaciones!). Además, y junto con la camiseta técnica, la universidad ($$$) nos agasajó con un abultado ágape (no comí en casa posteriormente, debo decir), lo que es de agradecer y lo que me hace recordar, como es habitual y con nostalgia, el ambiente genuino de los crosses universitarios, con algunos de sus habituales de su coro de antes: Leandro, Rubén, Tuko y también Darío, entre otros.

 Y ahora...  ¿qué? 

Si pasamos por alto la cita de Oropesa, ahora nos espera algo más de un mes para preparar mi asalto a mi segundo 10 km de la temporada. Casualidades de la vida, el único sábado del año en que estaré ocupado coincide con Laredo, lugar talismán para muchos corredores  -entre los que me incluyo- después de lo que viví allí el año pasado y que hace que todavía se me ponga la piel de gallina al recordarlo.

En marzo sólo tendría dos alternativas de primera mano: 10km Costa Azahar (Castellón), sede del Cto. de España de 10 km ruta de 2012; y la mítica Carrera del Agua de Madrid...y estaré en la segunda. Francamente, supone un desafío importante, porque habrá menos corredores  de mi nivel con los que galopar (ese día se celebran otras cuatro carreras de las “grandes” en la región) y el trazado no es tan bondadoso como el de la ciudad cántabra, pero habrá que luchar por todo. Y “todo” significa correr más rápido. No pierdo la fe puesto que en las tres ocasiones en las que he participado he logrado lo que parecía imposible entonces: hacerlo mejor.

miércoles, 16 de enero de 2013

Escasos segundos

 Nos vemos en Vallecas.

La frase que todo lo comprende.

La que cada 31 diciembre y a eso de las 19:20 de la tarde nos intercambiamos mi padre y yo en los aledaños del Estadio Santiago Bernabéu.  Es entonces cuando comienza su particular carrera por el suburbano para verme llegar a Vallecas. Pero entre esos dos momentos sucede algo irrepetible, casi maravilloso: se revuelven las entrañas, se despiertan los recuerdos inconscientes y se reavivan los sentimientos más profundos que inspiran tu pasión por el atletismo… ¿y esto por qué? Porque año tras año se ha forjado una prueba que está recubierta por un valor intangible casi único: la San Silvestre Vallecana Internacional rezuma ÉPICA. Y ésta, irreversiblemente, me abduce.

Pero el fenómeno “san silvestre” trasciende hoy en día ese concepto. Amigos, compañeros de trabajo o de clase y primos segundos también corren ese día y tu popularidad sube como la espuma cuando, ahora sí, correr mola y tú eres el  que, parece ser, se pasa el resto del año haciendo eso (¡matándose!). Y claro que sí, tomar parte en ella es una bonita forma de engancharse a nuestro deporte y de multiplicar el impacto mediático de nuestro atletismo  a-pesar-de-nike. Bravo por todos ellos.

Pero como señalaba al principio, este no es mi sino. Una hora antes de la prueba y frente a la algarabía y el ruido, voy en busca del silencio: el de un lugar apartado en el que pueda reproducir en mi mp3 dos canciones que me inyecten ese karma ad hoc para esta noche. Porque hoy es la noche. Es el día en el que nada queda del lado de la improvisación e incluso, sorprendentemente, preveo con detalle cualquier posible contratiempo. De esta forma, también en el terreno de lo deportivo he concluido una semana planificada para la supercompensación anterior a la competición. Así, repaso mi estrategia, que comienza por ubicarme en el mejor sitio de la línea de salida y que no es otro que el extremo izquierdo, como ya hiciera el año pasado. Cada paso a seguir obecede al plan y, paradojicamente, mi estrategia de carrera es firme y deliberada: sólo escucharé a mi cuerpo y correré por sensaciones, ergo sí y no tenemos plan.

Un servidor, en el extremo derecho de la línea de salida

Y como todo rito es social, el calentamiento en Concha Espina es momento de calurosos  reencuentros de diciembre: con tus iguales, con tus amigos, con tus mentores. Está a punto de comenzar la gran aventura y este mismo pensamiento se repite en los corazones de muchos de los que ya sí, estamos colocados en la salida a menos de un minuto para el estrépito. Esta cuentra atrás siempre me lleva a echar la mirada atrás al año atlético vivido y a sonreírme mientras pienso también en las personas que me esperan en  “casa”, pero las emociones alimentan sueños y nublan el pensamiento a los más viscerales, así que regreso a la concentración y templo los nervios mientras que en mi cabeza se atropellan las interjecciones cargadas de bravuconería y ambición propias de los últimos segundos  ¡¡¡¡  V-A-M-O-S !!!!! 

A mano izquierda, buscando el primer giro a la derecha


En este lado de la calle toda la vía es para mí y no hay ni tropiezos ni codazos sino limpieza absoluta. A medida que asciendo la cuesta voy torciendo a la derecha donde espero encontrar la referencia de la primera chica española. No la encuentro, como sí pasara en 2010 con Nuria Fernández y en 2011 con Marta Domínguez y me marcho solo durante los dos primeros kilómetros. Parece que al enfilar la calle Serrano nos vamos arremolinando en torno a un grupo de 6-8 corredores, y entre los que está también Daniel Carchenilla, referencia siempre de valor por lo parejo de nuestro nivel. Desconozco el ritmo pero vamos rápido; en la Vallecana no concibo otra forma de correr.





La bici que que acompaña a la tercera chica se pone a mi izquierda y compruebo que Diana Martin está corriendo en positivo siguiendo la estela de su marido, así que no es momento para seguirla, la suya es otra carrera. Pasamos la Puerta de Alcalá y dejamos Cibeles a mano derecha: nos acercamos al ecuador de la prueba y donde, tradicionalmente, el ácido láctico hace acto de presencia. Sin embargo, su incidencia no es especialmente grave y tras pasar el km 5 en 15:55, llego a Atocha con mucha moral para afrontar la avenida Ciudad de Barcelona.

Llegando a la plaza de Colón

El azar quiere que comparta estos metros de pasillos estrechos y muecas de extenuación con algunos atletas fijos del calendario madrileño;  algunos de mi generación, como Marcos García o Mario Moreno –también compañero de club-; o Pedro Sanz, que no requiere de más explicaciones. Los aplausos y los gritos nos empujan con fuerza en dirección hacia el Estadio del Rayo: la euforia embarga mi cuerpo y afronto con  decisión la larga cuesta vallecana, en cuyo final la animación del público en ensordecedora y donde compruebo que tengo fuerzas, que estoy bien, y que ya sólo hay que sufrir, a lo sumo, durante tres minutos más. Es en esta parte donde muchas caras conocidas pronuncian mi nombre y me aupan hasta la entrada del estadio: se acerca el fin, atisbo mi meta. Llega mi momento más esperado y el más íntimo: aquí estoy, devastado físicamente pero traigo mi alma en volandas.



Última recta. Un brazo al aire.  Y la unicidad de experimentar ‘lo sublime’ durante esos "escasos segundos"...

Esa fue la historia de mi San Silvestre en 2012. Una sobredosis de felicidad mayúscula y un justo reflejo de la exigencia diaria. El remate, el abrazo con las personas queridas y el saludo a mi idolatrada Natalia Rodríguez en la meta (¡majíiiiiiiisima!). Todo lo anterior debiera bastar para convencerme  de que las cosas, simple y llanamente, van bien pese a mi prudencia y escepticismo. Mis horarios de entrenamiento son complicados y también ha habido ciertos cambios en el plan, pero las directrices que me marca Jaime Rosado están cosechando un resultado muy positivo.

Comentando la jugada con Héctor y Dani

Me presenté en Vallecas habiendo corrido sólo sobre la tierra y el barro en las cinco pruebas de cross de estos tres meses previos . Ahora, tra algunos días de recuperación, vuelvo a la oscuridad del parque y de los horarios imposibles para preparar el Campeonato de Madrid de Cross del próximo 27 de enero.

¡Por cierto! -last but not less- en Vallecas conseguí mi mejor marca personal en La Vallecana en 32:56 (puesto 61º/634) y a tan sólo 10 segundos de mi marca personal. Honestamente, no pensaba que pudiera correr ese día en ese tiempo.

Pese a mi retraso, feliz años a todos :)